Thursday, January 27, 2011

Exoftalmos Tiroideo/Cirugía de Órbita

La enfermedad de Graves o hipertiroidismo es una condición autoimunológica donde se producen unas inmunoglobulinas estimuladoras de tiroide dirigidas contra el receptor TSH-R( receptor para la hormona estimuladora de tiroide). La enfermedad de Graves es la causa del 60-80% de todas las condiciones de hipertiroidismo o tirotoxicosis. Se produce en un 2% de las mujeres y en los hombres es diez veces menor. La manifestación extratiroidea clásica de la enfermedad de Graves es la oftalmopatía tiroidea. Esto se debe a una activación inmunológica de los fibroblastos en músculos extraoculares con la acumulación de glucosaminoglicanos lo que da paso a la acumulación de agua en los tejidos orbitales, especialmente en la grasa orbital y los músculos alrededor de los ojos. Una tercera parte de estos pacientes desarrollan lo que se conoce como proptosis o ojos brotados.

Una vez estabilizada la condición por un período de 3 a 6 meses, pacientes que presenten proptosis se pueden someter a una cirugía de descompresión orbital. Han sido muchas las modalidades descritas para lograr este procedimiento pero es lo que se conoce como una descompresión orbital balanceada la que en la experiencia de este cirujano produce las menores complicaciones y cicatrices con los mejores resultados. La cirugía de descompresión orbital balanceada o ‘balance two wall descompression’ consiste en eliminar la pared medial de la órbita protegida por el hueso llamada lamina papiracea etmoidal. El acceso más sofisticado y de menor morbilidad se logra mediante un abordaje endoscópico donde a través de un lente introducido por la nariz se elimina este hueso de origen etmoidal. Esta parte de la cirugía la realiza un cirujano de nariz, garganta y oído preferiblemente con una subespecialidad endoscópica.

Esto se combina con una descompresión lateral efectuado por el cirujano plástico orbitofacial mediante una minúscula incisión en el canto lateral que permite accesar la toda la pared interna de la pared lateral de la órbita. Esta pared es reducida utilizando una fresa que desgasta el hueso en una forma metódica con la meta de crear un mayor espacio donde el contenido orbital pueda descomprimir. Los huesos que componen la pared lateral orbital son el hueso del ala mayor del esfenoide y más inferior, el hueso zigomático. Una vez eliminado el hueso de la placa etmoidal y reducido la pared orbital lateral se procede a hacer unos cortes en el tejido periosteal que reviste la órbita permitiendo que la grasa y los músculos orbitales edematizados puedan descomprimir al nuevo espacio brindado. Esta cirugía puede lograr en muchas ocasiones que el ojo retroceda unos 4 a 6 mm permitiendo una mejor cubierta de la superficie ocular a la misma vez que mejora la apariencia de la persona y disminuye la resequedad ocular y consecuente inflamación. Más importante aún, esta metodología es sumamente efectiva para aliviar la presión sobre el nervio óptico generada por el edema de los tejido orbitales la cual ignorada puede producir pérdida de visión permanente. El beneficio probablemente mayor de esta modalidad de descompresión orbital comparada con otras es que evita en la inmensa mayoría de las veces desviaciones oculares que producen visión doble lo que tiende a una complicación frecuente con otros tipos de descompresiones orbitales.

El Dr. Pou es un subespecialista en Cirugía Plástica Oftálmica y Facial con un adiestramiento formal de la Universidad de Case Western Reserve y el Hospital Mount Sinai, en Cleveland. Es director médico ejecutivo del Instituto Cirugía Orbitofacial, localizado en el Centro Internacional de Mercadeo en Guaynabo. t. 787-781-4700. Para consultas, detalles y fotos, visita nuestro portal cibernético www.instituto-orbitofacial.com

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