Uno de los procedimientos cosméticos en mayor aumento en los últimos años es la utilización de productos inyectables para rejuvenecer la cara. El proceso de envejecimiento causa que perdamos volumen facial por atrofia de la grasa y los tejidos. En la última década ha quedado establecido que la restitución de este volumen facial perdido es esencial para rejuvenecer un rostro. Una de las herramientas para lograr esto es la utilización de Juvederm.
El Juvederm es una segunda generación de ácido hialurónico de origen no animal que presenta dos formulaciones: Juvederm Ultra y Juvederm Ultra Plus. En mi experiencia el primero es excelente para restituir el volumen del labio y las ojeras, mientras que el Juvederm Ultra Plus es ideal utilizarlo para rellenar el surco nasolabial y melolabial, especialmente en pacientes jóvenes, hombres o mujeres, que no presentan un surco severo y tienen la piel fina. El surco nasolabial es la depresión que se forma en la cara entre el pómulo y el área de la boca y nariz. Esta depresión crea las llamadas “líneas en paréntesis” a cada lado. El surco melolabial son las líneas que se forman en las comisuras de la boca debido a la atrofia de grasa en esta área sumado a la pérdida de firmeza en el anclaje lateral del labio. La boca asume una configuración triste similar a una “U” invertida. A esto se le llama la “línea de marioneta” en alusión a las líneas que forman la articulación de la boca en los muñecos de madera.
El Juvederm es un producto similar al Restylane. Este último es más ampliamente conocido por ser el pionero de los ácidos hialurónicos cuando se introdujo en el mercado en el 2003. Ambos son geles sintéticas de ácido hialurónico de origen no animal. La diferencia básica estriba en que el Juvederm esta manufacturado con una tecnología donde existe un mayor entrelace molecular. Esto proporciona una consistencia más suave haciéndolo idóneo para tratar las áreas mencionadas: labios, ojeras, y surcos nasolabiales y melolabiales de depresión leve a intermedia. Además, el Juvederm, al presentar una unión molecular más entrapazada surge como un material con un efecto más duradero, se inyecta con mayor facilidad permitiendo insertarlo a los tejidos sin necesidad de moldearlo y es muy poco palpable.
Con excepción del labio, el Juvederm se aplica en la oficina utilizando anestesia en crema sobre el área tratada. En el labio se necesita bloquear su sensación con anestesia inyectable ya que es un área extremadamente sensitiva. El Juvederm lo utilizo con gran popularidad para acentuar la línea del bermellón o el llamado “lip line”. Esto crea un ilusión óptica de aumento en volume y ayuda a rellenar gran parte de las líneas verticales que se forman alrededor de la boca. En ciertas personas, el Juvederm se utiliza para crear volumen o restituir el volumen perdido inyectándolo en el cuerpo del labio. De igual forma, mi opinión es que el Juvederm es un material excelente para tratar las ojeras proporcionando un relleno más suave y uniforme comparado al compararlo con el Restylane. El rejuvenecer el área de los labios y las ojeras son elementos muchas veces desatendidos en el rejuvenecimiento facial con inyectables. El Juvederm nos ofrece una excelente alternativa.
Si estas interesada en rejuvenecer tu rostro sin cirugía, los productos inyectables como el Juvederm son una gran alternativa. Lo más importante es que sientas la confianza con tu médico de que él entiende que es lo que estas buscando y te informe cuales son tus alternativas.
El Dr. Pou es un subespecialista en Cirugía Plástica Oftálmica y Facial con un adiestramiento formal de la Universidad de Case Western Reserve y el Hospital Mount Sinai en Cleveland, Ohio. Es director médico ejecutivo del Instituto Cirugía Orbitofacial, localizado en el Centro Internacional de Mercadeo en Guaynabo. Para más información accesa www.instituto-orbitofacial.com
Tuesday, March 10, 2009
Tuesday, February 3, 2009
Liposucción de Cuello
El cuello es una de las áreas del cuerpo que puede ser tratada con liposucción. El cuello envejece concurrentemente con el resto de la cara. Sus tres mecanismos principales son cambios dermatológicos, cambios gravitacionales y cambios volumétricos. Los cambios dermatológicos obedecen principalmente a la expocisión a la radiación solar. Los cambios gravitacionales ocurren cuando se presenta laxitud de los tejidos del cuello-la piel y el músculo platismal. Los cambios volumétricos ocurren con la atrofia de los tejidos profundos a la piel como lo son la grasa subcutánea, los músculos y ,en ocasiones, los huesos faciales. Este último mecanismo de envejecimiento del cuello se expresa mayormente en personas que mantienen un peso ideal através del tiempo.
La mayoría de las personas ganan peso lo cual causa mayor adiposidad de los tejidos. En la cara esto causa una mayor acumulación de grasa en el carrillo, llamado en inglés “jowl”, así como en el cuello. El carrillo o “jowl” es la depocisión grasa que ocurre en la quijada justo posterior a la barbilla. La acumulación exagerada de grasa en el cuello puede ocurrir también en individuos jóvenes que muchas veces no están obesos-para muchos de ellos es una característica heredada. Esto es más evidente en el área del cuello inferior a la barbilla o la llamada "papada". Aunque la liposucción del cuello se utiliza como una de las múltiples herramientas en la cirugía de rejuvenecimiento facial, los pacientes que presentan adiposidad marcada del cuello con mínima laxitud de la piel y el músculo platismal, se benefician de la liposucción de cuello. Este procedimiento se puede realizar de forma aislada o en combinación con la utilización de un implante de barbilla para mejorar el perfil y el contorno facial.
El procedimiento consiste en marcar meticulosamente el hueso de la mandíbula, el área de acumulación grasa posterior a la barbilla (“jowl”), la acumulación de la grasa del cuello y los músculos esternocleidomastoideos de cada lado. Se diseñan unos portales de entrada al nivel inferior al lóbulo de la oreja, en el medio del pliegue facial inferior a la barbilla. Se infiltra una anestesia diluida a base de xilocaína que adormece los tejidos a la vez que los hincha. Se crea una punción con una navaja fina en los portales de entrada descritos y se introduce una cánula que puede variar en grosor, así como en el diámetro y en el número de orificios que presenta en su punta. Bajo presión negativa asistida por una máquina de succión, o en ocasiones tirando del émbolo de una jeringuilla de 10 ml, también fijo a una cánula de succión, se aspira de manera controlada las áreas de depocisión grasa intentando mantener una orientación con la cánula donde los orificios de esta estén orientados inferiormente, para así evitar irrumpir y cicatrizar el tejido graso que existe justo debajo de la piel. Esto se hace llevando un patrón organizado orientado en forma de abanico y así alcanzar un contorno uniforme.
Luego de la cirugía, el paciente debe utilizar una banda alrededor de la cabeza para invitar a la adherencia del tejido subcutáneo al tejido profundo, evitar acumulo de líquido secundario al edema y minimizar el riesgo de sangrado. El cirujano plástico oftálmico-facial te evalúa para conocer si eres candidata(o) a someterte a este procedimiento.
El Dr. Pou es un subespecialista en Cirugía Plástica Oftálmica y Facial con un adiestramiento formal de la Universidad de Case Western Reserve y el Hospital Mount Sinai en Cleveland. Es director médico ejecutivo del Instituto Cirugía Orbitofacial, localizado en el Centro Internacional de Mercadeo en Guaynabo. Para más información accesa www.instituto-orbitofacial.com.
La mayoría de las personas ganan peso lo cual causa mayor adiposidad de los tejidos. En la cara esto causa una mayor acumulación de grasa en el carrillo, llamado en inglés “jowl”, así como en el cuello. El carrillo o “jowl” es la depocisión grasa que ocurre en la quijada justo posterior a la barbilla. La acumulación exagerada de grasa en el cuello puede ocurrir también en individuos jóvenes que muchas veces no están obesos-para muchos de ellos es una característica heredada. Esto es más evidente en el área del cuello inferior a la barbilla o la llamada "papada". Aunque la liposucción del cuello se utiliza como una de las múltiples herramientas en la cirugía de rejuvenecimiento facial, los pacientes que presentan adiposidad marcada del cuello con mínima laxitud de la piel y el músculo platismal, se benefician de la liposucción de cuello. Este procedimiento se puede realizar de forma aislada o en combinación con la utilización de un implante de barbilla para mejorar el perfil y el contorno facial.
El procedimiento consiste en marcar meticulosamente el hueso de la mandíbula, el área de acumulación grasa posterior a la barbilla (“jowl”), la acumulación de la grasa del cuello y los músculos esternocleidomastoideos de cada lado. Se diseñan unos portales de entrada al nivel inferior al lóbulo de la oreja, en el medio del pliegue facial inferior a la barbilla. Se infiltra una anestesia diluida a base de xilocaína que adormece los tejidos a la vez que los hincha. Se crea una punción con una navaja fina en los portales de entrada descritos y se introduce una cánula que puede variar en grosor, así como en el diámetro y en el número de orificios que presenta en su punta. Bajo presión negativa asistida por una máquina de succión, o en ocasiones tirando del émbolo de una jeringuilla de 10 ml, también fijo a una cánula de succión, se aspira de manera controlada las áreas de depocisión grasa intentando mantener una orientación con la cánula donde los orificios de esta estén orientados inferiormente, para así evitar irrumpir y cicatrizar el tejido graso que existe justo debajo de la piel. Esto se hace llevando un patrón organizado orientado en forma de abanico y así alcanzar un contorno uniforme.
Luego de la cirugía, el paciente debe utilizar una banda alrededor de la cabeza para invitar a la adherencia del tejido subcutáneo al tejido profundo, evitar acumulo de líquido secundario al edema y minimizar el riesgo de sangrado. El cirujano plástico oftálmico-facial te evalúa para conocer si eres candidata(o) a someterte a este procedimiento.
El Dr. Pou es un subespecialista en Cirugía Plástica Oftálmica y Facial con un adiestramiento formal de la Universidad de Case Western Reserve y el Hospital Mount Sinai en Cleveland. Es director médico ejecutivo del Instituto Cirugía Orbitofacial, localizado en el Centro Internacional de Mercadeo en Guaynabo. Para más información accesa www.instituto-orbitofacial.com.
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